Consolar al triste

Consolar al triste

Dios tiene hambre y sed en todos los pobres del mundo. “Dios, que se digna dar desde el Cielo, quiere recibir en la tierra". Esto dijo San Cesáreo de Arlés, un padre de la iglesia que vivió y escribió, sobre todo, en el siglo VI.

A veces se nos pone a veces una nube encima y todo nos parece terrible. Y esa nube nos va persiguiendo a todas partes, hasta el punto de que aunque brille el más espléndido de los soles, sobre nosotros llueve que llueve. Ya podemos escuchar la noticia más fantástica, la noticia más esperada de las mejores noticias, que nos puede parecer terrible, porque matizamos y matizamos, hasta que conseguimos encontrar algo negativo detrás de lo más positivo.

Dios está triste en todos los tristes de este mundo, podría decir también San Cesáreo. Y para eso estamos nosotros, para poder llevarles el paraguas y así que se olviden un rato de sus nubarrones, y para acompañarle, y conseguir arrancarle una sonrisa. Y como dice un viejo proverbio: Una alegría compartida es doble alegría, y una pena compartida es media pena.