Dar de comer al hambriento


rssfeed Subscríbete a nuestro Feed
También puedes compartir este artículo, seleccionando abajo tu red social favorita, enviarlo por correo electrónico o imprimirlo.
Email Drucken Favoriten Twitter Facebook Myspace blogger google Yahoo

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Dar de comer al hambriento

Benedicto XVI en su primera encíclica, en DEUS CARITAS EST, “Dios es amor” como todo el mundo sabe, habla del amor de Dios hacia los hombres; pero no sólo del amor de Dios hacia los hombres, sino también del amor de los hombres entre ellos mismos. Para amar en serio a cada persona hay que descubrir en ella al mismo Jesucristo.

De hecho, en nuestra sociedad hay mucha más gente de la que pensamos que pasa hambre. Más de la quinta parte de los seres humanos sufre problemas graves de desnutrición. Quizá no podamos remediar de golpe el hambre de millones de hermanos nuestros –aunque nos esforcemos por erradicar esta lacra-, pero si que podemos colaborar con el convento del barrio, el comedor de Cáritas, el centro de acogida que conocemos y otras iniciativas similares. Es cuestión de ver a Cristo en ellas y compartir el pan de cada día que Dios nos da.