Visitar y cuidar a los enfermos

Visitar y cuidar a los enfermos

San Mateo era uno de los doce apóstoles y uno de los cuatro evangelistas. Se dedicaba a ser algo así como un inspector de Hacienda; pero lo dejó todo un día que estaba allí con sus impuestos y Jesús lo llamó. Lo dejó todo y además escribió un Evangelio. Te recomiendo que leas el capítulo 25 de su Evangelio, cuando dice algo así como “Venid, benditos de mi Padre, tomad posesión del Reino (…), porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui peregrino y me acogisteis, estaba desnudo y me vestisteis, estaba enfermo y me visitasteis”.

Todos tenemos claro, clarito, que tenemos que hacer cosas por los demás; pero a veces nos cuesta entender que los demás empiezan por los que están más cerca: un compañero, un amigo, un familiar... que está enfermo. Pues no está nada mal ir a visitarlos. Es así de sencillo: cuidar y visitar a los enfermos.